Tiago Da Cruz Vacío es sinónimo de nada, de ausencia y de desiertos estériles. Algunos desiertos están sobre los mapas y otros no son más que manchas de color indefinido en los pensamientos.
ambiente del taller "as dark as light" impartido por Axel Hütte en el photoespaña 2006.
Muestra fotográfica Estrecho 35:14 .
Estrecho 35:14 proyecto expositivo para conmemorar el centenerio de la conferencia de Algeciras y da creación de la junta del Puerto.
Estrecho 35:14 pretende una reflexión a través de las miradas de fotógrafos que han desarrollado su trabajo a ambos lados del Estrecho, enclave estratégico, de importancia mundial y eje de comunicación entre Europa y África.
Partcipan en el proyecto : Juan Manuel Castro Prieto, Juan Manuel Diaz Burgos, Ricky Dávila, Juan Jesús Huelva, Jaafar Akil, Hervé Baïs, Tiago da Cruz, Paco valverde, Ali Chraibi, José Luis Roca, Fernando Garcia Arévalo.
Muestra fotográfica en la galería UFCA, quienes organizan, en la estación maritima y en los ferrys que conectan los dos continentes.
Algeciras - España
Marzo, Abril y Mayo 2006
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Festival Fotográfico "Mira Algeciras" 2005
El Paraíso perdido
La mejor idea que ha concebido el ser humano a lo largo de su historia es la más irrealizable: el paraíso. Ya antes de ser descubierto, el paraíso ya estuvo perdido. Al enfrentarse con esta idea e intentar darle alcance se intuye que pertenece al pasado y al futuro, pero nunca al presente. Pese a todo, cada generación se esfuerza por conseguir acceder a ese lugar con el que han soñado todas las generaciones que han pasado por el planeta, en multitud de formas diferentes.
Un objeto cotidiano puede contener en sí la esencia del paraíso: una cama, como bien dice Sara, puede convertirse en el paraíso después de un día inquieto, una silla después de una mañana caminando, la ducha de agosto. Son representaciones momentáneas del edén, símbolos que representarían una totalidad. Yo quiero fotografiar estos símbolos. Mi trabajo no pretende obtener una idea global del paraíso. Me acerco a estos símbolos que descubro en la realidad cotidiana para que el espectador se acerque a ellos e intente desentrañarlos, averiguar qué hay detrás de ellos.
Creo que nuestra única posibilidad es intuir el paraíso detrás de algunos signos que lo delaten: si una cortina tapa una ventana es probable, sólo probable, que detrás de ella se encuentre la arcadia, el edén buscado. En el momento que una mano nada inocente la descorra, el paraíso empezará a degenerarse hasta acabar destruido. Al igual que en una película de David Lynch, me gusta que el espectador participe activamente e intente desmadejar el confuso ovillo que se presenta por delante. Siempre voy en busca de rincones y escenas más o menos intrascendentes de por sí, cuyo valor más poderoso reside en que pueden esconder, disimular o mostrar en forma quimérica o simbólica ese lugar anhelado al que la única posibilidad de acceso que se ofrece a los mortales parece ser precisamente aquello que nos cataloga como tales: la muerte.
La cámara oscura nº 26
Editada en la clausura del "Mira Algeciras 2005".
Portada de Carlos Perez - Siquier.
Portfolios de Carlos Perez - Siquier, David Fried, Juan Jesús Huelva, Tiago da Cruz, José Carrillo.
Textos de Federico Fuertes Guzmán y Sandra Balvín.
Colección "Anónimos"
Elaborado para el "Mira Algeciras" 2005 Expuesto en los muppys, espacios reservados para la publicidad en la calle.
Colección compuesta por 18 obras expuestas en su totalidad por toda la cuidad.
Algeciras - Octobre, Noviembre y Diciembre 2005
..Exposición "Mixing, Sampling and Editing"
..Galería Tetería 4 Gatos
..Algeciras - Mayo - Junio 2005
Tiago da Cruz. He aquí un fantástico nombre para un fotógrafo. Nosotros, en España, le hubiéramos puesto más letras, pero él viene de la casa vecina del oeste y allí decidieron ahorrarse unas cuantas.
En sus fotografías, Tiago también ahorra luz. El sol es demasiado grosero y Tiago no quiere saber nada de él. Sólo coge su cámara por la noche cuando, dice la coplilla, todos los gatos son pardos. Pero yo no me creo ni una palabra de los refranes. Miren, si no, las fotografías de este señor, miren los colores durante las horas en las que el sol dormita cobardemente. La noche no es aquí la falta de luz ni la hermana pobre del glorioso día, millonario de sol.
El astro rey es patrón de los indiscretos y no falta ni un solo día a su cita desde que le dieron su primer trabajo. Creo que se hace pesado. La luna, en cambio, hace lo que puede y algunas noches está tan cansada que no hay manera de encontrarla en ninguna esquina. Son las once. Casi no hay horarios, no hay oficinistas, las tiendas de zapatos están cerradas. Sólo algún panadero y los taxis. Tiago se pone la capa de conde rumano y la piel de licántropo y sale a la calle en busca de sus víctimas. Encuentra besos escondidos, los grandes edificios se desnudan para él y las paredes vestidas de gris durante el día ahora son azules y verdosillas. Alrededor de luces rojas y amarillas se celebran los ritos y las danzas. Y también hay lugares para el reposo, esquinas en penumbra en las que esperar con paciencia el tren del sueño. Cuando Tiago consigue alguna imagen dispara y la víctima queda encerrada para siempre. Una, otra, Tiago se ilumina, se convierte en el profeta que predica el evangelio de los neones y los watios. Bienaventurada la sombra porque en ella no veremos ni seremos vistos. Bienaventurada la noche porque es la patria de las cigarras (¿dónde están las hormigas?).
La noche avanza, la noche tropieza y se cae. Tiago y los suyos se repliegan porque ahí llega el sol, bien afeitado y canturreando cosillas de ópera bajo la ducha. Por el mismo sitio de todos los días, implacable, incansable, insufrible. La vida se deja caer por la cuesta abajo y, señoras y señores, escurran su sueño y todos a sus puestos